lunes, 28 de diciembre de 2015

The Holders (La saga de los Portadores) 16-25


The Holder of the Future (El Portador del Futuro)

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of the Future”. No lo sigas si el empleado te ofrece mostrarte el camino; él no es el verdadero guía. El verdadero guía vendrá silente y te dará un pedazo de papel en el que el camino delante está dibujado en líneas de sangre y fuego. Camina delante, concentrándote en la escritura. Si tu concentración no ondea, pasarás por un escritorio y un hombre para encontrarte con largo y desocupado pasillo. Puede que parezca opulento, lleno de color y promesas, pero las paredes están ahora manchadas y la alfombra negra y sucia.

Como avances por el pasillo imágenes golpearán en ventanas antes no vistas. Puede parecer que viste eso, en la esquina de tu ojo, que veas amigos muertos hace mucho llamarte, o amores perdidos volviéndose jóvenes y una vez más ofreciéndose a ti. Voces que parecen susurrar que las ventanas traen segundas oportunidades, oportunidades de hacer las cosas bien. Puedes escoger de nuevo, dicen ellos, pero no debes mirar más allá del papel en tus manos. Hacerlo es vislumbrar en su totalidad lo que te observa desde afuera, y hacerlo es ir más allá de la salvación.

Sigue a través de la larga, imposible longitud del pasillo. Algunos dicen que debes continuar caminando hasta que hayas visto cada uno de tus posibles futuros por las ventanas. Otras sugieren que mientras más cerca esté el momento de la unidad, más rápido se llegará al final del pasillo. Si el último está en lo correcto, todos cuanto entren podrían encontrar su camino mucha antes de hacer cuentas.

Sólo podrás despegar tu mirada del papel al final de ese corredor, e incluso entonces nunca debes mirar atrás. La puerta frente a ti lleva a un salón de baile que, al igual que el pasillo, ha caído de su elegante brillo a la inmundicia y el olvido. Ábrete paso entre la penumbra hasta que la puerta y toda oportunidad de escapar esté perdida tras de ti.

Camina con cuidado. El Holder te observa incluso ahora.

El paso delante una vez pasado directamente por el centro, pero el centro no ha sido mantenido en muchos años, y el camino esta… inundado. Quizás nunca encuentres el camino si está demasiado inundado, y gastaras el resto de tu innatural vida deseando estar en las tentaciones de las ventanas. Si eres afortunado, encontraras un punto solitario donde una pequeña luz restante yace lejos, entonces debes cerrar tus ojos y esperar, indiferente de lo que pueda pasar después. Si has complacido al Holder, oirás el ronroneo de un gato, y sentirás un calor pegado girando alrededor a tu pie.

Debes mantener tus ojos cerrador hasta que una voz te pregunta “Que harás con ellos?” tres veces. Responder la primera o segunda vez volverá los ronroneos en gruñidos y los toques serán como el toque de miles de garras afiladas punzando tu garganta. Solo después de la tercera y final podrás abrir tus ojos.

En frente de ti estará una mujer en una cama. Como los cuartos de atrás ella se verá como si hubiera estado hace mucho tiempo estupendamente bella, y aunque ella este desnuda en la cama ella es nauseabundamente gorda, su piel con marcas de viruela con llagas y carne muerta y flores sifilíticas. Cientos de gatos pegados junto a ella; Eventualmente uno de ellos vendrá expectante a tus pies. Háblale solo a este, diciéndole “Hare lo que deba”.

El te enseñara el lenguaje de los gatos, y una vez hayas aprendido los demás te dirán un secreto que nunca fue hecho para oídos humanos. Nunca debes revelarlo hasta que no tengas nada más al mundo para dar: los gatos son criaturas celosas y disfrutan el dolor de aquellos que traicionaron su confianza.

Sus secretos son el Objeto 16 de 538. No hablare más de eso.

The Holder of the Present (El Portador del Presente)

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of the Present”. El trabajador te mirara vagamente; tendrás que preguntar de nuevo. Una vez el trabajador comprenda tu pedido te llevara por una puerta a un pasillo que parece una extensión del infierno mismo.

En este pasillo no encontraras nada más que la oscuridad y el sentimiento de inimaginable horror. Si llegas a oír un chillido venir de tu derecha, corre hacia la puerta por la que viniste o serás devorado por demonios gritando hablas incomprensibles de bocas llenas con venenos mortales.

Si no oyes un chillido, solo sigue al trabajador hasta que abra la puerta en el otro final del pasillo. Ahora te dirá que entre, y se ira.

En este cuarto solo encontraras dos cosas: una niña desnuda cuya mano izquierda es un muñón planchado, aparentemente rasgado por una mordida de otro mundo, y la cerradura que ella cuida. Debes mirar a la llave con cadena y no quitar tus ojos de ella. No puedes decir nada, excepto hacerle una pregunta: “Porque ellos están unidos?”

Ahora mueve tu mirada hacia la cara de la niña. Ella te mirara y te dirá la más repugnante historia del presente, de cómo ha llegado a ser, como es ahora y como será eventualmente. Esta niña lentamente se moverá hacia ti, no te muevas, y quédate quieto hasta que este a un paso de ti. Pondrá la pieza hecha tiras en pudrición que una vez fue su mano en tu hombro. Te susurrara en el oído, “La hora ha llegado, y ahora debes morir” No reacciones a esta declaración. Solo sigue mirándola a los ojos y eventualmente sentirás algo siendo empujado hacia tu mano.

La cerradura es el Objeto 17 de 538. Solo las llaves que fueron hechas para ella pueden ser puestas en ella, las demás serán repelidas.

The Holder of Passion (El Portador de la Pasión)

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of Passion”. El trabajador se sonrojara y soñara despierto¸ tendrás que preguntar dos veces más hasta que finalmente se incline y haga gestos para que lo sigas.

Te llevara a un pasillo. Oirás un motor de diesel amortiguado, pero por el momento, eso no importa. Ignóralo por ahora. Envez de eso, escucha cualquier susurro en tu oído. Si se detienen, es vital para tu salud que tapes tus oídos, porque una horrible criatura emergerá del suelo y después de un corto tiempo se irá por el techo.

Si oyes los susurros en lenguajes desconocidos hasta que tú y el guardia lleguen a una puerta hecha de madera, estas a salvo. Ahora, escucha el motor. Si sigue andando, procede y abre la puerta. Ni intentes imaginar que pasa cuando el motor se detiene; nadie ha podido decir que pasa después de detenerse.

Ahora, si la puerta ha sido abierta, el trabajador te dejara solo. Entra por la puerta y camina derecho adelante hasta que se cierre. Ahora, debes decir las palabras “Discúlpame, me gustaría aprender de ti” Si hiciste algo mal, estarás muerto antes de que lo hagas, no te preocupes mucho de esto. Si nada pasa por un par de docenas de segundos, puedes seguir caminando. Haz esto hasta que llegues a un corazón del porte de tu cabeza. No lo toques, en vez de eso, gírate. Veras o la más hermosa mujer o la criatura más horrible que tus ojos hayan visto. Lo último aparecerá si has tocado el corazón. Su sola mirada te podría llevar a la locura y estará en tu por el resto de tu vida.

Si ves a la mujer, mírala a los ojos, ningún otro lugar, incluso si no usa nada de ropa. La belleza literalmente te cegara t estarás forzado a vagar por su reino hasta el fin de tu vida. Si puedes seguir mirándola a los ojos, podrás hacer una pregunta: “Están vivos?” La mujer de pronto gemirá sonoramente y se tirar al suelo, satisfaciéndose a sí misma. Debes cerrar tus ojos y tapar tus oídos, sus gemidos lentamente destruirán tu mente y cuerpo, si los oyes claramente.

Después de un tiempo, sentirás que alguien toca tu hombro derecho. Ahora puedes abrir tus ojos y bajar tus manos. No te gires a ver quién te toco. En vez de eso, mira donde estaba la mujer. Ahora no estarán, solo estarán sus cenizas. Busca entre las cenizas su útero. Tómalo y cierra tus ojos. Ábrelos de nuevo después de sentir que algo helado toca tu cabeza. Estarás devuelta en la institución mental, detrás del guardia que te guio hasta la puerta de piedra.

El útero es el objeto 18 de 538. Tiene un hijo que dar a luz.

The Holder of Inocence (El Portador de la Inocencia)

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide sin vacilar por visitar aquel que se hace llamar “The Holder of Inocence”. El empleado no dirá nada, pero una lagrima caerá de su ojo.

Ella te guiara por un pasillo olvidado en un ala olvidada del subterráneo de la institución. Ella no entrara al pasillo contigo, pero solo te mirara a los ojos con una cauta esperanzas, su propia expresión parecerá orar por salvación. Si entras al pasillo no veras mucho, salvo por suciedad, fragmentos rotos de lo que una vez fueron hermosas estatuas talladas. Después de un rato, oirás un suave gimoteo del otro lado. Pon atención, por si el gimoteo se detiene, entonces todo estará perdido. No tiene caso correr.

Solo si le preguntas “¿Qué pasó cuando se creó por primera vez?” ella se callara para subir su mirada hacia tu cara. Su belleza te dejara sin aliento, y si aun eres capaz de algún pensamiento solo será darte cuenta de que en ella puedes ver todo lo que amas de este mundo. De pronto, te darás cuenta de que la niña estará sangrando de sus regiones inferiores y un grotesco galo emerge del pequeño orificio entre sus piernas. El objeto saldrá con propia vida, y te darás cuenta de que esta hipnotizándote. No le quites la mirada, no desearas probar su paciencia.

Pronto, el cuarto desaparecerá frente a tus ojos, y estas parado en la más serena imagen de un claro que hayas visto, y toda la fauna de la naturaleza que reconoces irán por sus vidas hacia ti, sin miedo de nada, ni de la muerte. De pronto, una sombre caerá en el prado, y veras a todo el bosque alrededor arder en un pilar de flamas. Lo que pasa después, ningún hombre ha resistido mucho tiempo antes de volverse loco, pero en la fuerza de la mente humana resistirás. Al final oirás gritos y gruñidos pero lo que te sobrevendrá más que nada son los chillidos calmados, los lamentos ahogados, de todos los gestos de tristeza del mundo que hay. Te darás cuenta de que esos lamentos continuaran hasta ser oídos en el fin del mundo. Nada puede soportar esas casi silentes suplicas y mantener la más pequeña esperanza para el futuro.

La ilusión se esfumara, y te encontraras de vuelta en el cuarto. Encontraras a la niña tirada muerta en el suelo, su rostroen una mescla de agonía y horror, su ya podrido cuerpo alimentando ahora al sobresaliente falo y dándole un tono siniestro.

Ese es el objeto 19 de 538. Si lo tocas será tuyo, pero si lo dejas controlarte entonces usara tu cuerpo para buscar y unir todas las piezas, no importa lo que cueste.

The Holder of Deception (El Portador del Engaño)

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of Deception”. El empleado te mirará con una expresión de shock en su cara. Entonces, con una velocidad sobrehumana te atacara con su bastón. Si no estás noqueado por el primer golpe, huye de la ciudad, ellos sabrán que harás después.

Cuando tu conciencia regrese, estarás en un patio en una noche estrellada. Habrá una gran escalera de piedra que parece subir al mismo cielo. Sube la escalera, pero nunca mires atrás. Si lo haces, las escaleras comenzaran a romperse y caerás en el vacio por toda la eternidad.

Después de lo que parezcan días de subir, llegaras a un grandioso anfiteatro de mármol pintoresco con el estilo de la antigua Grecia. Baja al fondo del anfiteatro. Un viejo con ropas claras te estará esperando en una tarima en el centro. Este historiado viejo estará disertando como si hubiera una gran muchedumbre – como sea, no debes oírlo, nada de lo que habla es cierto. Si eres cautivado por su habla carismática, tu mente será completamente subyugada por su engaño y serás su esclavo por la eternidad. Solo reaccionara a una pregunta: “Que es la única verdad de la que pueden hablar?”

El Hombre bajara su mirada hacia ti y te mirara con gran tristeza. El te impartirá una historia que sacudirá las bases de tu alma con enorme pena, pero te dejara saber una gran verdad: el número por sí mismo no es lo que parece. El entonces te señalara una salida del anfiteatro, y continuara con su lectura. Gírate de el rápidamente, y ahora podrás ver a una legión de demonios sentados en los asientos del anfiteatro. No iras mas allá de un pequeño momento a uno, o te sacaran y te añadirán a su colección de almas. Camina a la salida lo más rápido posible. Ahí habrá un gran grimoire al lado de la puerta. Toma el grimoire y sal por la puerta. Te encontraras de vuelta en la calle detrás del asilo.

El grimoire que tomaste, cuyas páginas están cerradas y bloqueadas con un gran candado de acero, es el objeto 20 de 538. Si deseas ver el pasado del engaño y reunirlos, debes encontrar la llave.

El Portador de la Ira

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a una institución mental o centro de rehabilitación a la que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción pide visitar aquel que se hace llamar “El Portador de la Ira”. El empleado parecerá tímido mientras te muestra una puerta, entonces se irá. Cuando entres por la puerta, mirarás una escalera que desciende a la oscuridad. Mientras bajes la escalera, comenzarás a oír gritos. Los gritos vendrán de una garganta desconocida.

Si se detienen en algún momento, grita a la oscuridad “¡Vuelve a tus asuntos!, ¡no deseo entrometerme!” Si el grito no regresa, ya no hay nada que puedas hacer, estarás muerto antes de que sepas que pasó. Si continúa, puedes avanzar.

Eventualmente, verás una luz viniendo desde las rendijas de una puerta. Atraviesa esta puerta y estarás en lo que parece ser una mazmorra medieval. Cráneos vacíos llenos de velas servirán como linternas, y esqueletos alineados en las paredes. Ahí habrá una mesa de madera frente a las llamas provenientes de una chimenea. En esta mesa estará la cabeza cortada de una niña de 4 años, mirando hacia delante con los ojos vidriosos.

Acércate a la mesa y mira a la cabeza directo a los ojos. Con voz clara y dominante pregunta “¿Quien evitará que vuelvan a unirse?” La cabeza te mirará a los ojos y te contará la historia de un hombre. Te dirá toda su historia, desde su violento nacimiento hasta lo que estará haciendo en ese preciso momento. Sus obras serán relatadas en horripilante detalle. Él es un asesino de los que nunca se han visto antes, y está simplemente demente.

Si al final de la historia, la cabeza te dice “Él está escuchando nuestra conversación”, serás arrastrado fuera del cuarto y nunca se escuchará de ti de nuevo. Experimentarás las cosas más horribles jamás concebidas, y seguirás vivo hasta que las hayas experimentado todas.

Si ella dice “Él está en otra parte”, ese mismo asesino ahora te busca. No se detendrá hasta que estés muerto o los objetos se hayan reunido. La cabeza dirá que la levantes. Levántala por el cabello y mira el lugar en donde estaba. Ahí habrá una aguja, cubierta en sangre seca, semen, pus, e incontables sustancias in identificables.

Esa aguja es el Objeto 21 de 538. La caza ha comenzado y el reloj está corriendo.

El Portador del Caos

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hospital, y pregunta por aquel que se hace llamar “El Portador del caos”. El empleado comenzará a sacudir la cabeza y a golpear el escritorio con los puños. Pregúntale tres veces más y se levantará tranquilamente, te llevará a un cuarto con una sola puerta, por la que deberás entrar. Debes cerrar tus ojos, si no lo haces serás por siempre cegado y la única cosa que verás será una constante vista del caos absoluto.

Si has cerrado los ojos a tiempo, después de una hora de permanecer en total confusión, oirás una voz suave llamar, “¿Los tienes?” No respondas. En vez de eso, golpea con tus pies el suelo y abre tus ojos. Si ves un campo largo y estrecho frente a ti, entonces has pasado la primera mitad de tu labor. Si ves una ardiente llanura de muerte y mutilación, es demasiado tarde para ti. Serás devorado por los propios pensamientos de tus más grandes miedos.

Camina hacia el sol poniente en el campo de hierba durante una hora hasta llegar a un árbol sin hojas en sus ramas. Mientras te acerques verás que ese árbol estará hecho de huesos y rodeado por una piscina de sangre. Sumérgete completamente en esa sangre, y cuando estés en la superficie una vez más, sentirás una mano de hueso presionar algo dentro de tu palma, es un pequeño vial. Toma del vial y te encontrarás parado en la antecámara del hospital.

Este vial es el Objeto 22 de 538. La hora es noche y los demonios están llamando.



El Portador del Odio

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hospital y pide visitar a “El Portador del Odio”. El empleado te dará un firme apretón de manos, mirará a tus ojos y dirá “Te tomó mucho tiempo”. Te entregará una llave para el cuarto 532 y aconsejará que bajes por el pasillo izquierdo.

En tu camino oirás un demente cacareo. Si se detiene, grita “¡No te temo!” Si no regresa, corre lo más rápido que tus piernas te permitan. Si continúa, sigue andando. Detente cuando llegues al cuarto 532. La puerta estará cubierta de arañazos, rasgaduras y todo tipo de quemaduras.

Ahí habrá un pequeño, extrañamente sin cicatrices panel de vidrio en la puerta. Mira con atención hacia adentro. Si hay una figura parada de espaldas a ti, retrocede lo más calmado posible. Si el cuarto esta vacío, abre la puerta y entra. Una luz roja brillará en la única ventana del cuarto. Si miras por esta ventana tus ojos arderán en sus cuencas y tus gritos serán tu única articulación por toda la eternidad. El cuarto será pequeño, las paredes estarán cubiertas en sangre, y habrá una pequeña figura encapuchada sentada en el medio. Sólo responderá a una pregunta “¿Por qué odian?” La figura con la capa volará en el aire revelando su grotescamente desfigurado ser. Responderá a la pregunta con horripilante detalle. Cuando acabe la historia colapsará, como si una tremenda carga hubiese sido retirada de sus hombros, y se arrastrará hacia la esquina. Comenzarás a oír un extraño, extraterrenal grito desde bajo de la puerta. Se oirán cada vez más cerca. Tu única esperanza es envolverte en la capa y tirarte por la ventana roja. Si no fuiste seguido despertarás en el césped del hospital al día siguiente, envuelto cómodamente en la capa.

La capa es el Objeto 23 de 538. Te esconderá de su odio.



El Portador del Color

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación a que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide visitar aquel que se hace llamar “El Portador del Color”. El guardia te mirará y mostrará una tímida sonrisa antes de darte la mano. Debes esperar exactamente ocho segundos antes de tomarla, o los colores mismos te negarán, y no podrás entrar.

El guardia se parará y te llevará a una celda, abriendo la puerta y haciéndote un gesto para que entres. Dentro de la celda encontrarás dos niños pequeños, ambos vestidos en sombras de gris y su piel parecerá como si todo color hubiese sido drenado de ella. Uno tiene el pelo largo y lleva un vestido blanco, mientras que el otro usa un traje negro y tiene el pelo corto. Sólo mira a los ojos al que está vestido de blanco, estos son normales, ya que los de quien viste de negro te llevarán a la locura. Cada uno llevará un guante y ambos te ofrecerán su mano. Toma sólo la mano con guante de cada uno, si tocas la piel del niño de negro tu carne será plagada con la peor agonía del universo, pero no morirás y él no te dejará huir; y si tocas al niño de blanco sentirás más placer del que jamás has experimentado, pero entonces, él retirará su mano y jamás volverás a sentir ese placer de nuevo sin importar cuanto lo intentes; Tu lujuria te matará.

Los niños se mirarán uno a otro y se inclinarán una vez, si sacuden sus cabezas cierra tus ojos y rápidamente di “Yo no soy lo que buscas, pero puedo cambiar las mareas”. Una vez digas esto ambos soltarán una risita y tirarán de tus manos, abriendo una trampilla en el piso de su celda y descenderán a la obscuridad. Los niños hablarán al unísono, presumiendo sin fin sobre su riqueza, todo lo que tienen. Te preguntarán muchas veces si tienes celos, cada vez debes responder simplemente “Sí”. Tu destino ahora está en las manos de esos niños.

Las escaleras por las que desciendes son largas y se harán cada vez más estrechas, hasta que finalmente un niño está delante y uno detrás. Si el niño de negro está delante considérate afortunado, la vida está a tu espalda. Pero si está detrás, tu muerte será agonizante y el pequeño te arrojará por las escaleras al abismo debajo.

Llegarás al final de las escaleras y ambos niños te empujarán hacia una gran puerta de vidrio. Ellos te mirarán fijamente, y lagrimas caerán por sus rostros; dirán que no pueden ir más adelante, y apuntarán hacia la puerta. Debes entrar.

El cuarto estará a oscuras, salvo por un rayo de luz dirigido al centro. Parada en la luz estará una mujer, muy parecida a los niños, completamente sin color. Su cabello y vestido llegarán al suelo, blancos como su piel. Sus ojos son completamente blancos, y estarán mirándote fijamente. Si te sonríe, la has divertido; iluminará el cuarto con su luz y te volverás uno de los cuerpos retorcidos que componen la colección bajo su suelo de cristal. Si ella te frunce el ceño, te dará la espalda e iluminará la parte del cuarto detrás suyo, despertando a otros 7 seres, un hombre cacareante que sólo viste de negro, un hombre llorando vestido de blanco, un hombre gruñendo con penetrantes ojos rojos, una mujer haciendo muecas que viste sólo pétalos rosados, una niña sin emociones envuelta en verde, un hombre de aspecto enfermizo con cabello de plata y un sonriente hombre cubierto en riquezas. Ellos serán tus jueces. Debes elegir a uno, a aquel que sientas que te hará justicia. Camina hacia él, preguntándole en tu camino “¿Cuándo te despojarán de esta tierra?” Si elegiste el color incorrecto, se parará y sonreirá, pronto te sentirás resbalando hacia la nada. Si escogiste el color correcto responderá con un chillido horroroso, apuntando asustado a la mujer en el centro del cuarto. Los otros te maldecirán en muchos lenguajes diferentes y sentirás que el penetrante dolor desgarra tu cuerpo. Pronto, el que has escogido avanzará para abrazarte y susurrarte al oído sus enfermizas historias, las historias de tu muerte, de la muerte del mundo cuando cada respiro se haya desvanecido. No te muevas.

Las maldiciones se detendrán, el cuarto estará iluminado y los siete seres estarán mirándote fijamente. Donde la mujer estaba habrá una pequeña pluma, como de una paloma, cambiando su color continuamente.

Esta pluma es el Objeto 24 de 538. Con ella puedes tomar lo que era de ellos para dar.



El Portador de la Creación

En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier hospital y pide visitar aquel que se hace llamar “El Portador de la Creación”. La empleada te mirará a los ojos, horrorizada, antes de ponerse de pie. Ella (y sólo una ella) te llevará a la sala de maternidad y empujará hacia una puerta cerrada, a través de la que deberás deslizarte.

Una vez cruzando la puerta, verás dos más: una a la izquierda y otra a la derecha. Debes escoger la dirección a la que estés más acostumbrado, esperando que tu destino guíe correctamente a tu mano. Toca la manilla. Si una luz se asoma por debajo de la puerta, debes entrar. Si no, debes correr al otro cuarto, lo más lejos que puedas. Duerme donde caigas y no confíes en nadie. No permanezcas bajo la luz solar; busca la sombra y reza al dios que prefieras porque pases desapercibido.

Si la luz es emitida de debajo de la puerta, o si por algún milagro evades la captura después de tu error y regresas a elegir una vez más, entra cautelosamente. El cuarto parece extenderse hasta la eternidad; no intentes comprender su tamaño o forma, muchos hombres mejores que tú se han vuelto locos intentándolo. A través de la inmensidad de este cuarto estarán los cuerpos de los fetos muertos y de los no nacidos. Aquellos capaces de hacer sonidos parecerán perforar tu conciencia con gritos, los que parecerán ser audibles y a la vez el producto de tu imaginación.

En el horizonte estará una madre, poco más que una niña, sosteniendo un bebé cubierto en una manta andrajosa en su seno. Un examen más cercano del lactante te dejará pensando acerca de su verdadera edad. Su expresión parecerá demacrada y agobiada por las preocupaciones; una mirada eterna y sabia te asegurará que esos ojos han olvidado más de lo que han visto.

Acércate a la madre tranquilamente. Si la sobresaltas e interrumpes su lactancia, tu única esperanza es susurrar, “No deseo molestarte, ni a tu hermoso hijo”. Si la has apaciguado, posiciónate de manera que puedas ver al bebé a los ojos. Una vez que lo hagas no debes romper el contacto visual por miedo de perturbar al infante y atraer tu propia condena. Sólo puedes preguntar una vez y sólo una pregunta: “¿Para qué hemos sido creados?”

El bebé se moverá y te envolverá con su tela andrajosa , aprisionándote y rasgándote miembro por miembro; no debes reaccionar ante el dolor o te arriesgas a no regresar a tu forma original. Si puedes soportar la agonía, te mirará a los ojos, y verás el comienzo del cosmos. Todas la cosas desde la creación de la existencia serán mostradas frente a tus ojos. La verdad del origen de los Buscadores será traída a la vida, y si no te vuelves loco por esta verdad, sentirás el calor de este conocimiento quemando dentro de ti. Este calor crecerá hasta que el dolor de las quemaduras supere por miles el de tus miembros rasgados. Sentirás tu cuerpo incendiarse, ardiendo en la nada, volviéndose nada mas que cenizas.

En lo más alto de tu dolor y angustia, si te las arreglaste para mantenerte estoico, notarás con tus ojos despojados de párpados que has regresado afuera, exactamente un día antes del incidente. En tus manos un manuscrito andrajoso con texto que parece preceder la existencia misma.

Este es el Objeto 25 de 538. Este libro anhela devolver los otros objetos a quien pertenecen, y dentro de él se encuentra el conocimiento críptico de cómo hacerlo.



Nota: La traducción de las historias de The Holders 21 a 25, fue hecha por el usuario que lo subió la siguiente página:


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