The Holder of Song (El Portador de la Canción)
En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide visitar aquella que se hace llamar “The Holder of Song”. Serás entonces guiado a una puerta solitaria que dirige hasta una larga y ventosa escalera. Rotará más alto que el tamaño del edificio; al final hay una puerta que abre paso a un corredor.
Una repentina ola de calor te envolverá al abrir la puerta. Procede bajando por el corredor; eventualmente sentirás mucho más frio. Entonces deberás permanecer perfectamente inmóvil y no hacer sonido alguno. Si oyes a un bebé llorando, voltéate y regresa. No te sobrevendrá ningún daño, pero el llanto del bebé te seguirá dondequiera que vayas. Si lo escuchas por el resto de tu vida, considérate afortunado; pues cuando se detenga, tu primogénito morirá.
Si no hay llanto y el calor regresa, procede hacia la puerta al final del corredor y ábrela. El cuarto delante estará bañado en luz verde. En el centro estará una anciana dando cuerda a una caja de música que no produce sonido. Ambas de sus piernas han sido cercenadas por las rodillas. Cuando le hables, debes verle a los ojos. Esconde una lanza confeccionada a partir de los huesos de sus piernas; desvía tu mirada, y te apuñalará con ella y te dejará, en una aparente interminable agonía, sangrando hasta morir. Sólo responderá a una pregunta “¿Cuál era la canción que ellos tocaban?”
La anciana comenzará a cantar. La canción estará en un lenguaje diferente, pero la melodía será la más hermosa que jamás hayas oído; paz y serenidad inundarán tu mente, cuerpo y alma. De pronto, sin aviso, podrás ver, en vívido detalle, la imagen de niños jugando y cantando despreocupados, tan inocentes como pueden ser. Pese a que la escena se ve serena y placentera, eventualmente tomará un terrible, siniestro giro. Los niños comenzarán a luchar entre sí. Pronto, ellos intentarán matarse unos a otros de las maneras más brutales imaginables. Ellos se clavarán entre sí en afilados postes de madera, se mutilarán con punzantes rocas, e incluso arrancarán la carne de sus cuerpos con sus meras manos. La imagen entonces mostrará a estos niños, ahora desfiguradas copias de sí mismos, esparciendo la muerte y destrucción más terrible que hayas imaginado. Verás a un niño desnudo, empapado en sangre, cantando con deleite mientras corre a través de un páramo infernal, siendo perseguido por monstruos indescriptibles. Ellos lo atraparán y destruirán completamente, con la canción todavía pronunciándose desde sus triturados labios hasta el final. A pesar de estas escenas de horror y brutalidad, permanecerás calmo y pacífico en todo momento; aunque no sabrás por qué.
Cuando estas terribles visiones terminen, un intenso dolor embestirá tu pecho. Tu corazón se sentirá como si estuviera a punto de explotar. Aún así, no debes romper el contacto visual con la anciana, el hacerlo invitaría a que tales horrores venga a ti que un corazón a explotando sería comparable al paraíso. Si te mantienes firme con tu mirada, el dolor eventualmente cesará. La mujer se pondrá de pie (aunque no sabrás como) y dejará la caja de música en tus manos.
La caja de música es el Objeto 6 de 538. Cuando su canción toque de nuevo, todos ellos volverán juntos.
The Holder of the Path (El Portador del Camino)
En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of the Path”. El empleado hará su mejor intento para mantener una mirada de indiferencia en su rostro mientras te entrega una llave la cual, según explicará, pertenece a un cuarto de suministros descontinuado en el edificio; si sólo fuera así de simple. Cuando localices y abras la puerta correcta, encontrarás un estrecho y ventoso camino suspendido en un vacío interminable, sólo ocasionalmente interrumpido por las masivas siluetas de seres que es mejor no describir.
Caer del sendero es ser lanzado fuera de la realidad misma. Una eternidad de pesadillas de inconcebible terror le espera a cualquiera que caiga al vacío ya sea por su propio error, o por ser arrastrado del camino por las inmortales monstruosidades que residen en las afueras de la creación. Si alguna vez sientes como si estuvieras siendo observado mientras pasas a través de este tramo olvidado, lo mejor que puedes hacer es inmediatamente congelarte en el lugar y retener el aliento. Continúa así hasta que, o tu audiencia pierda interés en ti, o se aproximen reclamándote como suyo. Si ocurre lo último, siéntete libre de gritar tan fuerte como quieras, aunque tus gritos caerán en oídos sordos.
Eventualmente el paso acabará en una puerta; al abrirla encontrarás un pequeño y polvoriento cuarto. Apoyado contra la lejana pared estará un muy demacrado cuerpo; lo vestigios que restan de su piel han gravemente sido consumidos por la necrosis. No habrá nada más inusual con él a menos de que te le acerques y preguntes “¿Cómo adquirieron guardianes?”
Si dicha línea es pronunciada, el “cuerpo” comenzará a moverse. Una sutil luz roja emanará de las cuencas de sus ojos al instante que alce su cabeza y comience a relatar la larga y macabra historia de los Holders. Hablará de pactos profanos y atrocidades impronunciables. Conforme pasa el tiempo, su historia tocará cada forma de maldad conocida por el hombre o Dios (y luego algunas más). Además, si le es dado el nombre de cualquier Holder, revelará su historia y el significado del Objeto que protege.
Bueno, de casi todos los Holder. Verás, él nunca entrará en detalle sobre sí mismo. Esto es porque el espectro espera que el visitante no pregunte por qué pareciera que carece de un Objeto. A decir la verdad, su Objeto fue de alguna manera sellado en el interior de su cráneo, y el siniestro destello dentro de las cuencas de sus ojos es realmente la luz brillante del Objeto atrapado dentro.
Ese es el Objeto 7 de 538. Su Holder hará lo que sea para mantenerte lejos de él.
The Holder of Weatlth (El Portador de la Riqueza)
En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of Wealth”. El empleado alzará una ceja, como si estuviera confundido por tu pedido. Pregunta una segunda vez, se encogerá de hombros y te llevará por la calle, donde una opulenta mansión espera. Esta mansión no estaba ahí cuando iniciaste tu búsqueda, pero es mejor que no te preocupes por el origen de la mansión. Su dueño preferiría no ahuyentarte.
Dentro de la puerta principal estará una gran escalera en espiral yendo hacia arriba a través del vestíbulo. Las paredes estarán cubiertas por finas pinturas, y una gran estatua de mármol estará situada en un pedestal por la base de las escaleras. Los rasgos misteriosos de la estatua evocarán la imagen de una realmente horrible bestia, a la vez alienígena y funesta. Admírala cuanto quieras; pero no la toques, a menos que desees despertar a este hambriento monstruo.
Asciende la escalera. Mientras no toques nada, no estarás en peligro. No entres en pánico. A la cima de las escaleras estará una pequeña y humilde puerta de madera. Se abrirá para ti, siempre y cuando no tengas miedo.
Verás a un hombre con una pequeña barba puntiaguda y un recortado cabello alineado con gel detrás de un gran escritorio de lo que parece ser caoba. Su traje parecerá ser tanto de carne humana como de seda italiana. Es posible que hable, y con gran longitud. Hablará sobre su asombrosamente bella casa y su encantadora estatua descansando en la planta baja. No lo interrumpas, y no respondas ninguna de las preguntas que pueda hacer. Cuando acabe, ármate de valor y confiadamente pregunta, “¿Puedo tener mi salario?”
El procederá a explicarte, en gran detalle, el valor de la vida. Hablará de cosas peores que la muerte, y te dirá exactamente que espera que hagas. El fabuloso interior del cuarto se roerá, y el piso se convertirá de tejido francés a heces. Su propia apariencia se volverá inimaginablemente ciclópea y terrible. Él entonces sacará una pequeña nota bancaria dentro de su traje de humano y te la dará.
Esa nota es el Objeto 8 de 538. Su Holder cuenta contigo para que lo gastes.
The Holder of Wisdom (El Portador de la Sabiduría)
En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of Wisdom”. El empleado reirá por lo bajo y serás guiado hacia un cuarto vacío. El empleado te dará una llave y dirá que esperes un momento en el cuarto hasta que oigas el ruido de una campana. Entonces tendrás que asegurar la puerta; espera hasta una segunda campanada y quita el seguro.
La puerta se abrirá por sí misma y revelará un largo pasillo, con todos los colores que quizá o quizá no conozcas pintados en las paredes, techo y piso. Sigue el pasillo hasta que oigas a una pequeña niña cantando. Detente, cierra tus ojos y espera donde estás hasta que la niña acabe su canción, incluso si crees que te llevará a la locura. Si haces un movimiento, corre. Corre de vuelta a la puerta de donde viniste, lo más rápido que puedas. Salta por la ventana en el cuarto donde esperaste antes y quizá puedas vivir. Si no llegases a la ventana a tiempo, serías arrastrado de vuelta al pasillo por algo que no es una pequeña niña, tirado en temor hasta que el tiempo mismo acabe, por siempre sintiendo el dolor de cada alma llevada a una tumba prematura.
Si no te mueves y la canción cesa, eres libre de dar la vuelta e irte por siempre, o caminar más profundo en el pasillo, hasta que llegues a una puerta con la figura de un humano. Ábrela con la misma llave que te fue dada antes, camina dentro y ciérrala detrás de ti. En el centro del cuarto verás un escritorio con una brillante candela y tras el escritorio estará sentado un hombre, con su cara escondida por el resplandor de la vela. Camina más cerca, pero siempre mantén la flama entre ti y la cara del hombre; si es que vieses cómo luce, tu mirada será atada a la suya hasta que tus manos hayan removido cada rastro de piel de tus huesos.
Detente cuando estés a cinco pasos del escritorio. El hombre levantará su mano y te hará un gesto para que te acerques, pero no des ni un paso más allá. Cierra tus ojos y haz sólo una pregunta, nada más. “¿Quién los pondrá juntos de nuevo?” Oirás al hombre levantarse de la silla y comenzará a rezar. Es un lenguaje que no entenderás al principio, pero después de dos minutos, oirás un nombre. Si escuchas “Anubis”, entonces reza por una muerte rápida. Si es “Thor” lo que oyes, puedes abrir tus ojos. La cabeza del hombre estará en el escritorio, cortada del cuerpo, pero seguirá hablando. Después de tres minutos, se detendrá y comenzará a contarte cómo morirás. Describirá cada minuto de tu terrible muerte, y no podrás moverte en lo que dure. Al final, describirá al que te robará la vida, e irá en gran detalle sobre por qué es necesario que te preguntes qué es peor: tú siendo asesinado, o que te sea permitido seguir viviendo.
Finalmente, la cabeza del hombre parará de hablar. Es el objeto 9 de 538. Está en ti que hacer con el conocimiento de tu muerte, por ahora es inevitable.
The Holder of Ambition (El Portador de la Ambición)
En cualquier ciudad, en cualquier pueblo, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of Ambition”. El sonido que saldrá de la boca del empleado será tan vago, y simulará tan poca reacción, que quizá no estarás seguro de si hubo alguna reacción en absoluto. Te guiará hacia una escalera que se desplaza sólo hacia arriba, y está iluminada por muchas ventanas.
En la cima de esa escalera, el empleado te dejará viajar por el corredor solo, y la calma del pasillo iluminado por las ventanas pasará a ser un ambiente inquietante y perturbador. Si acaso ves una sombra viajar por la pared, no la sigas, pues a la única parte que te guiará será donde no quieres ir, a un lugar donde no tienes esperanza de volver, a un lugar donde están tus acallados miedos y fracasos. No importa qué forma tome, cómo fastidie y burle tus sueños con tus más grandes deseos y esperanzas; ni siquiera dejes a tus ojos tentarte hacia donde va. Si llegas hasta el final del pasillo sin perder de vista tu meta, verás una puerta sin cerradura, manilla, ni obstrucciones, esperando por ti con una suave luz.
Si eliges no entrar en ella, sólo camina de vuelta por donde viniste sin husmear por ahí o en otros cuartos, o te encontrarás con la sombra y lo que esconde. Si pasas por la puerta, encontrarás un cuarto iluminado por ventanas que cubren toda la amplitud de las paredes, brillando con una luz que parece estar lejos de ser tan natural como el sol y luna. En el centro del cuarto habrá un alto y aparentemente saludable hombre, parado desnudo y mirando en la luz. Su cuerpo está cubierto con incontables tatuajes y cicatrices, donde nada de su piel es reconocible a como una vez fue además de su rostro. Si miras donde él lo hace, no verás nada, ni aprenderás nada. Él no reaccionará ante ninguna acción o palabras más que a la pregunta “¿Qué los une?”
El hombre se dará vuelta para mirarte a los ojos. No te encuentres con su mirada, o te perderás en sus desalmados ojos por la eternidad si no estás preparado. Si puedes recibir su mirada sin el menor rastro de duda en tus intenciones, comenzará a hablar en bajo tono, hablando casi como si toda su historia fuera cómica o no significa nada importante; pero no te debes perder ninguna palabra, pues perder tan siquiera de forma parcial este conocimiento podría causar tu fracaso de la peor forma posible. Cuando termine de hablar, se agarrará del pecho y se arrancara las suturas restantes de una de sus más notorias cicatrices y comenzará a sangrar profusamente. Mientras él lentamente sangra hasta morir, llegará a ti con sus ensangrentadas suturas. Sus últimas palabras pueden ser oídas a través de su propia sangre brotante, “Escoger el buscar, lleva a un destino inevitable”.
Este grupo de suturas es el Objeto 10 de 538. Cómo los uses depende de lo que oigas.
The Holder of Life (El Portador de la Vida)
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide visitar al que se hace llamar “The Holder of Life”. El empleado intentará suprimir un gruñido y tendrás que preguntar de nuevo. Él entonces te llevará a un quirófano que parece igual a cualquier otro que quizá o quizá no hayas visto. Te dará un escalpelo y dejará solo en el cuarto, cerrando la puerta tras de sí.
Tendrás que esperar. Espera al menos por una hora. Entonces la puerta se abrirá y varias personas entrarán al cuarto, incluyendo a una mujer embarazada. La mujer se recostará en una camilla; la demás gente, que se verán como doctores, prepararán todo para el nacimiento del bebé. Mientras ellos hacen eso, podrás hacerle una pregunta a la mujer. Pregunta “¿Cómo pueden reensamblarse?”, nada más, o los doctores empezarán a desollarte y desmembrarte.
Si hiciste la pregunta correcta, la mujer comenzará a gritar, el bebé está a punto de nacer. Tienes que esperar hasta que termine, y uno de los doctores te dará al niño, moviendo su boca, pero ningún sonido vendrá de sus labios. Tan pronto acabe de “hablar” y sonría, tendrás que tirar al bebé al piso y clavar el escalpelo en su cabeza, o éste te romperá la caja torácica y arrancará tu corazón con una fuerza inhumana.
Si lo has tirado a tiempo, a pesar del escarpelo en su cabeza, responderá la pregunta que hiciste antes. Hablará con una voz demoníaca que podría llevarte a la locura. Mientras esté hablando, las demás personas en el cuarto se desvanecerán sin dejar rastro. Después de que acabe de hablar, simplemente morirá y la puerta del cuarto se abrirá. Eres libre de irte ahora, si no te has vuelto loco por la voz.
El bebé muerto es el Objeto 11 de 538. ¿Te atreves a remover el escarpelo?
The Holder of Death (El Portador de la Muerte)
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide visitar a aquel que se hace llamar “The Holder of Death”. El rostro del empleado se pondrá blanco como si hubiera visto un fantasma. Te llevará entonces a una puerta de madera y partirá. Tendrás que golpear tres veces.
Si oyes la voz de un viejo decir “Entra”, puedes pasar y encontrarte en un bosque. Si oyes la voz de un joven decir “No, gracias” entonces corre. Corre y deja la ciudad, el país, lo más rápido que puedas, una maldad impronunciable te cazará, si te quedas.
Ahora que estás en el bosque, mira al cielo. Si es de día, sigue al sol. Si es de noche, sigue a la luna. Síguelos, y no dejes el camino que has tomado, no importa qué tipo de bellezas u horrores puedas ver. Si en algún momento dejas tu camino, tu alma será atormentada por la eternidad después de que tu cuerpo muera de manera terrible. Te darás cuenta, luego de un tiempo, de que estás caminando hacia una mansión. Ignórala; sigue caminando, es una ilusión hecha para confundirte.
Finalmente, llegarás a una pequeña cabaña de madera. Entra a la cabaña e inmediatamente gírate; vivirás por siempre una vida de horror si ves al hombre que ahora está detrás de ti. Hazle una pregunta: “¿Qué los destruirá?” Comenzará a hablar con una voz gentil y agradable y a la vez brutal y asesina. Escucha cuidadosamente lo que dice, podrías ser pronto el único que conoce el destino de ellos. Tan pronto el hombre acabe de contar su pequeña historia, te pedirá que te des vuelta, porque quiere darte un regalo.
No lo hagas. En vez de eso, camina hacia atrás hasta llegar a algo solido, un escritorio. Cierra tus ojos y gira tu cuerpo parcialmente para poder llegar al hombre y recibir el regalo. Cuando toque tu mano, ciérrala y camina de vuelta a la puerta de donde viniste. Junto con abrirla, di las palabras “Nos encontraremos otro día”, y sal de allí. Estarás de vuelta en la recepción.
Ahora, abre tu mano y mira el regalo. El hueso del dedo es el Objeto 12 de 538.
The Holder of Darkness (El Portador de la Oscuridad)
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide sin vacilar a visitar aquel que se hace llamar “The Holder of Darkness”. El empleado se burlará de ti, pero debes mantenerte lo mas calmado posible. Sigue preguntándole hasta que pare de negarlo y salga de su puesto para guiarte por los corredores. Ponte en guardia, si escuchas provenir de él un pequeño y siniestro siseo, tienes que correr y huir lo mas lejos que puedas cubriéndote los oídos. Si no escapas a tiempo, el fatídico sonido se volverá un gruñido terrible, que pronto será un chillido continuo de dolor uniforme, hasta que la locura te inunde y te deje morir en ensordecedora agonía.
Si el empleado permanece en silencio, te llevará hasta una puerta sin manilla ni cerrojo. Cuando la empuje se abrirá sin esfuerzo, veras una escalera ascendente que no puede ser posible que lleve a ningún piso superior del establecimiento. La puerta se cerrará detrás y no podrás empujarla de nuevo. Pasado este punto, escala y no mires atrás, o caerás en un foso sin fondo esperando por una presa viva para masticarla. Conforme sigas tu paso un escalón crujirá, y deberás detenerte. Otra puerta aparecerá a tu izquierda.
Entra lentamente en el cuarto, y una total obscuridad caerá sobre ti. Prosigue tu camino. Sabrás que habrás llegado cuando el frío te congele. En este momento, quédate quieto, o morirás en las manos del Holder que está parado en frente de ti. En completa obscuridad, incluso cerrando tus ojos no te preverás de ver su horrible apariencia. Su fulminante aliento y constante mascullo podría ser suficiente como para hacerte llorar, pero estas advertido de no hacer ningún ruido mas allá de un sollozo, o podrías despertar a lo que no debe ser despertado. La única pregunta que podrás susurrar sin ser eliminado deberá ser “¿Qué les causa miedo?”
Sentirás movimientos alrededor tuyo, como temblores de ánimo de tus oponentes. Oirás qué innombrables e incurables enfermedades atacarán al mundo si alguna vez se sintiesen amenazados; los incontables terrores que se liberarían en aquellos con mentes más débiles que las suyas. Entre las numerosas atrocidades que el mundo sufrirá, podrás oír la más simple, casi ridícula, pero implacable verdad que todos temen. Permanece silente de nuevo. Y cuando sientas que tu cabeza estará a punto de explotar, se detendrá. Si aún puedes moverte, encontrarás una puerta frente a ti que lleva fuera del lugar. Ahí, en lo abierto, en el pasto, un reloj de arena roto esperara por ti.
Eres libre de tomarlo. Es el objeto 13 de 538. Tu conocimiento de sus miedos está en ti compartirlas, pero puede que no quieras usarla como un arma contra ellos.
The Holder of the Adversary (El Portador de la Adversidad)
En cualquier ciudad, en cualquier país, aventúrate a través de las carreteras y calles solitarias de los barrios bajos, o “la parte mala de la ciudad”. Si te cruzas con un hombre desarreglado llevando una botella de licor en una bolsa de papel, con su camisa empapada en sudor y sus pantalones enlodados, no tengas miedo de preguntarle si conoce a alguien que se haga llamar a sí mismo “The Holder of the Adversary”.
Más que gustoso, sonreirá como si te conociera, como un viejo amigo con el que compartes una broma interna. No te alarmes; el hombre conoce a quien estas buscando. El menos afortunado de nosotros parece saber de estas cosas. Te guiara a un acceso y casualmente resbalara en el metal con sus botas mugrientas. Echándote una pequeña linterna que alumbrara precariamente, te urgirá que bajes a la obscuridad.
Una vez dentro de las profundidades del sistema de alcantarillado, te darás cuenta de que no hay olor desagradable—ningún olor, de hecho. Pero, girando la linterna y mirando a tus alrededores, te darás cuenta de que estas en un cuarto redondo. En todas las paredes colgaran cuerpos parcialmente descompuestos, sus dueños por siempre suspendidos enun estado de medio-conciencia, sintiendo todo el dolor y horror de estar atrapados en sus cuerpos. Cuerpos tirados en el suelo, y te darás cuenta de que uno cercano te toca. Querrás alejarlo, pero de repente, el olor llega. Es lo más desagradable cosa que podrías haber imaginado: excremento humano y animal, sulfuro, cuerpos podridos, carne ardiendo.
Estarás momentáneamente paralizado por el horror de esto, y cuando te recuperes, haz lo que puedas para no vomitar. Un pensamiento aparecerá en tu cabeza: “Nosotros somos los restos de aquellos que no pudieron hacerle frente al Adversary” Tragaras saliva, asustado, mirando fijamente alrededor tuyo, buscando la fuente de la voz. Pero de repente, los cuerpos comenzaran a explotar, uno por uno, liberando más del horrible olor y bañándote en fluidos sangrientos y cosas gordas que quizá desconozcas.
Los cuerpos se fregaran en el piso, y lo que se alza fuera del verdoso enredo es una criatura de belleza pura. Entre hombre y mujer, depende de ti. No puedes sacar tu mirada de este vistoso y desnudo humano hasta que retrates un retrato de ti—el mejor que pueda haber. Confiado, sonriendo gentilmente, sonrisa paciente, tienen todo lo que tú desearías ser.
Serás llenado por un celo repentino, una ira total, una necesidad de destruir este perfecto tu. No lo hagas. Si lo haces, estarás perdido en la ira del
Adversary—el eterno tormento del maldito que has atestiguado antes. Solo una pregunta viene a tu mente para preguntarle a la exquisita criatura: “Que podrían destruir?”
El Holder of the Adversary reirá melodiosamente, condescendientemente, y te explicara como si fueras un niño pequeño la respuesta a tu pregunta. No se salta ningún detalle, incluso el más horrible. Extrañamente, como sea, la historia es interesante y calmante de oír, y te encontraras absorbido en una fascinación de niño con el Holder. Asemejaras la historia del Holder a una que te conto un ser amado o un guía cuando eras pequeño, y sabrás que ahora tienes la llave para derrotar al Adversary—esa que el Maldito no pudo adquirir.
“¿Qué harás ahora, mi niño?” El Holder te preguntará, sonriendo placenteramente, mientras coloca un objeto en tu palma y cierra tu mano alrededor de él. “No debes abrir tu mano hasta que te liberes de este lugar”, dice el Holder, haciendo un gesto de adiós.
Una vez hayas escapado del alcantarillado, abre tus dedos, que sentirán extrañamente cadavéricos. Oirás el eco de el perfecto tu riéndose nadando alrededor tuyo mientras tu mires el objeto en tu mano. Es un muñeco de la armada de verde.
Este objeto es el 14 de 538. Eso entiendo como derrotar a tu más grande enemigo, y nunca debe ser permitido unirse al resto
The Holder of the Past (El Portador del Pasado)
En cualquier ciudad, en cualquier país, ve a cualquier institución mental o centro de rehabilitación al que tengas acceso. Cuando llegues a la recepción, pide visitar aquel que se hace llamar “The Holder of the Past”. A la última silaba de tu oración, sus ojos se abrirán anchos y te mirará como si quisiera ver el pasado de tu piel en tu alma. No hagas ninguna pregunta, porque no te hablará, y en caso de que lo haga, desearás que no lo hubiera hecho. Te llevará a un largo corredor y caminará contigo. Mira derecho hacia delante todo el tiempo, si miras al piso, paredes o techo del pasillo, pasarás a un camino cerrado y el empleado te seguirá con una demencia infernal hasta que estés completamente destripado.
Después de exactamente 350 pasos el trabajador se detendrá, se dará vuelta y sacará un reloj de su bolsillo. Retrocederá la manilla una hora y en este punto, tendrás una hora para completar tu búsqueda. Si no lo haces, entonces no hay palabras para describir tu destino. Las luces se irán por exactamente 3 segundos, y entonces volverán; estarás en un cuarto sin puertas y con una luz rojiza con la forma de un pentagrama. Esto proyectará una estrella de rojo sangre en medio del cuarto donde estará una mesa de cerezo tallado con dos sillas. Siéntate en la silla más cerca de ti. Mira hacia arriba, mira hacia abajo de nuevo, y un hombre con un cabello negro y sucio estará boca abajo en la mesa. Responderá a una pregunta “¿Donde se situó Él una vez?”
El hombre hablara no de un lugar que exista en un mapa, pero describirá el cuarto en grotesco y doloroso detalle. Pon mucha atención, el enumerará exactamente que horribles objetos cuelgan de lanzas que sobresalen de la pared. Tienes el resto de la hora para encontrar el cuarto y su trono. Si fallas, te sugiero que te armes, en grande.
Su trono es el objeto 15 de 538. Si son traídos juntos, puede que
él regrese una vez más.